Vaaaaleeeee, lo admito. 

Sí, tengo el armario con más de alguna cosita que podría vender hoy mismo y no estoy haciendo los deberes como corresponde y esto mi armario lo sabe. Me lo dice. Se comunica conmigo.

¿Que cómo lo sé? Mi armario lo dice todo. He recibido las 7 señales que todas deberíamos conocer para saber cuándo ha llegado el momento de evaluar la situación de nuestro armario y ponernos en marcha para darle salida en chicfy a lo que ya no utilizamos. Te explico como he detectado yo estas señales:

La primera señal: ¡Se me va media vida en ordenar! 

Organizarme y decidir qué ponerme es una situación delicada para mi. Me pruebo y re-pruebo hasta que un look me encanta. No es que tenga una barbaridad de ropa (aunque nuca se tiene DEMASIADA ropa para mi gusto) pero después de pasar por este minuto delicado se me queda el cuarto hecho una leonera y tardo bastaaaannnnte en conseguir que haya paz otra vez en mi armario.

Segunda señal infalible: Me agobio y me pongo siempre lo mismo.

No porque no tenga nada que ponerme, sino porque no hay buen rollo en mi armario. El aspecto visual para mi es súper importante y mi armario no me trasmite buenas vibraciones ni me invita a innovar en cuanto a looks se refiere.

Veo tantas prendas que al final suelo elegir lo cómodo, y a elegir siempre mis 4 modelitos que nunca fallan. 

Tercera señal: tengo la ropa repartida. 

El trastero es mi segundo armario, el armario de mi novio me vale para guardar todas las prendas de invierno, en casa de mis padres guardo como tesoros prendas que no uso desde hace años y el maletero de mi coche es el zapatero perfecto en el que puedo encontrar las zapas de deporte y mis plataformas por si me surge una reunión de amigas y quiero ir mona.

Cuarta señal: mi sueño es tener un almacén o un cuarto dedicado exclusivamente para mí pero aún así me preocupa que no entre todo lo que tengo repartido y guardado.

Quinta señal: guardo cosas por si acaso.

– Por si subo o bajo de peso.

– Por si se vuelven a llevar los pantalones acampanados.

– Por si vuelvo con mi ex y me da por usar el jersey que me regaló en la Navidad del 2012.

– Por si tengo una boda, una comunión o por si me llaman para entregar los Oscar de este año, etc.

Sexta señal: tengo ropa prácticamente nueva de temporadas pasadas. Esta es una de las señales que más me duele, pero las temporadas se me pasan volando. Me compré a finales de invierno una chaqueta de borreguito que se ha ido al trastero con la etiqueta esperando que siga siendo tan guay como yo la recuerdo hasta que llegue el próximo invierno.

Y séptima señal y definitiva: cuando me acuerdo de una prenda súper guay de mi armario, tardo siglos en encontrarla hasta que aparece donde menos me lo imagino y cuando menos la necesito.

Sí, es muy duro todo… Mi armario pide clemencia y sé que el de muchas de vosotras también ;) Si tu respuesta es sí a la mayoría de estas señales quiere decir que también ha llegado para ti el momento de ponerte manos a la obra y comenzar a subir prendas como si no hubiera mañana. No hay nada más satisfactorio que poner un poco de orden en nuestra vida y conseguir un dinerito extra como recompensa, ¿no crees? :)