Cada vez que las chicas nos piden rebajita solemos pasar por dos estados. Por un lado, está el rotundo NO y por otro lado el ¡Claro que sí, guapi! Seguro que estas situaciones te suena bastante ¿verdad? Amiga, te dejo unos consejos a los que poder acudir en estas circunstancias.

Consejo I: deja un margen. – Cuando te dispongas a subir una prenda y estés en el momento de fijar el precio, puedes tener en cuenta un pequeño margen. No nos volvamos locas, uno o dos euros por encima del precio te dará la flexibilidad suficiente para poder tener una atención con tu posible compradora.

Consejo II: los detalles marcan la diferencia.  A la hora de poner precio a la prenda ten en cuenta cositas como el estado de la prenda, la temporada, dónde lo compraste, etc.

¡Pst! Si es un producto agotado en tienda puede tener un plus por popularidad ;)

Consejo III: ponte en la piel de tu compradora. – Intenta ser objetiva, estoy segura de que tu prenda te encanta pero desde un punto de vista neutro, sinceramente ¿cuánto estarías dispuesta a pagar?

Estar en esta posición te ayudará a encontrar el precio óptimo y te permitirá vender la prenda mucho más rápido.

Consejo IV: abre tu mente. – Si una chica te pide una rebajita loca (¡graaande!) no te lo tomes como algo personal, y piensa que ella no pierde nada por intentarlo.

En este caso, abre tu mente y respira profundo, a veces merece la pena rebajar esa prenda que llevas mil años sin usar con tal de deshacerte de ella.

Y aquí mi trucazo personal: ¡aprovecha el impulso de la compradora! He visto y vivido muchas veces como cuando a una chica le interesa una prenda propone exactamente lo que está dispuesta a pagar. Si te parece bien su propuesta, no tardes mucho en contestar y cierra el trato.

Tienes que estar súper atenta. Si la compradora dice “Me lo bajas y lo cojo YA”, bájalo YA.

*¡Ey! El súper tip: Si bajas tu prenda un 10%, le llegará una notificación a todas las chicas que le han dado a “me gusta” en tu prenda.