Hoy tengo una ayudita para las vendedoras. 

Y es que, entre tanta venta y tanto pedido, no se nos puede escapar vigilar el detalle. 

Por eso, he creado una lista, o como yo prefiero llamarla, una checklist para preparar súper pedidos, que nos ayudará a comprobar que todo está perfecto antes de hacer un envío.

¡Coge papel y boli que empezamos!

¿Está limpio?

Comprueba que tu prenda no tenga manchas y este libre de olores a perfume. También es muy importante que el artículo que vas a enviar se encuentre tal y cómo refleja la foto que has subido.

sin pelusas

Sé minuciosa, observa la prenda e intenta que no tenga ni pelos ni pelusas. En este caso, un rollo quitapelusas será tu mejor aliado para dejar la prenda impecable.

mix_checklist

tal y como la describías

Revisa que tu prenda se encuentre sin que haya sufrido ningún daño que no hayas especificado. Esto te asegurará compradoras maravilladas con tu armario.

está bien envuelto

Para mi, la parte más divertida y creativa de la venta es envolver el pedido. Aquí tienes total libertad para utilizar papeles de colores, lazos y pegatinas. Yo, como soy una fan del glitter, siempre incluyo en mis pedidos papel de seda rosa con purpurina que encontré una vez en Tiger.

Collage Checklist pedidos

correctamente empaquetado

Una vez envuelto, es importante que el artículo quede bien protegido en el sobre o caja en la que lo vas a enviar, cuidando que el paquete no sea demasiado amplio y se ajuste al tamaño del artículo.

codigo de seguimiento correcto

Y para rematar, un punto importantísimo – sobre todo si has tenido más de una venta que vas a tramitar el mismo día –. Evita confusiones y asegúrate de que has puesto el track de seguimiento correcto a cada paquete.

Mix empaquetado correcto

Una vez comprobados todo los puntos, estás más que preparada para programar tu envío.

Nunca está de más darle un repaso a nuestra venta antes de enviarla, sobre todo si nos queremos asegurar una valoración de 5 estrellas.

¿Y tú, tienes algún truco para enviar pedidos fantásticos?

¡Cuéntame, seguro que tu armario es la caña!