Cuando llega el otoño nos apetece enfundarnos en un buen jersey de punto, suave y calentito. A veces nos dejamos llevar y lo compramos sin pensar en las consecuencias, y es el que el punto, sobre todo si es de fibras naturales, tiene un cuidado especial. Hoy os explicamos paso a paso cómo cuidar y lavar esas prendas más especiales.

cuidados manta de lana

Para lavar prendas de punto lo primero que debes hacer es fijarte en la etiqueta, cuanta más fibra natural tenga (alpaca, lana, mohair, etc.), mayores cuidados acarreará. Si están mezclada con acrílicas, más se parecerá a un lavado ordinario. La etiqueta te dirá si debes lavarlo a máquina o a mano, pero ante cualquier duda –imagina que no se ve bien o que por cualquier motivo no hay etiqueta o está cortada-, lava siempre a mano, ya que es la opción menos agresiva, de lo contrario podrías encontrarte tu jersey favorito encogido, listo para colocárselo a una muñeca.

Tanto si lo lavas a máquina como a mano, vuelve la prenda del revés. Si ves que tiene forro de cualquier tipo, lleva la prenda a la tintorería para que la laven en seco.

Cómo lavar punto a máquina

Si la etiqueta permite limpieza en lavadora, utiliza siempre un ciclo específico para prendas delicadas –normalmente será el ciclo corto-. No utilices detergentes en polvo ni suavizantes (¡ni mucho menos lejía!), cuanto más suave sea el detergente mejor. Una vez haya terminado, mira los pasos para secarla y guardarla en este mismo artículo, más abajo.

lavar ropa punto

 Cómo lavar punto a mano

  • Sumérgela en detergente:

Si tienes dudas porque no hay etiqueta o la misma indica lavado a mano, usa siempre agua templada y echa detergente específico para prendas delicadas (con eso bastará, olvídate de suavizantes) y mueve el agua para que esté bien diluido y no queden pegotes. No hace falta que frotes ni retuerzas la prenda, simplemente sumérgela durante 30 minutos, no la dejes más o podría estropearse.

  • Aclárala:

Una vez pasada esa media hora, saca la prenda, vacía la tina y vuelve a llenarla de agua templada de nuevo. Sumerge otra vez la prenda con mucho cuidado para proceder al aclarado. No retuerzas la prenda en ningún momento, trátala con mucha delicadeza, apriétala con las manos abiertas contra el fondo del recipiente para que se aclare del todo.

  •  Sécala con cuidado:

A la hora de secarla, no la cuelgues con pinzas ni con percha, estírala sobre una superficie lisa, dale forma con tus manos si ves que está arrugada, para impedir que se deforme, y nunca la pongas al sol. Mucha gente utiliza erróneamente una toalla como soporte para secar las prendas de punto más rápido, pero por experiencia te recomendamos que no lo hagas, ya que la humedad, aunque quede atrapada en la toalla, seguirá en contacto con la prenda y tardará más en secar.

  •  Plánchala todavía con más cuidado:

Para planchar la prenda no aprietes la plancha sobre ella, pásale vapor y con el propio calor emitido se secará. De todos modos, ten en cuenta que el calor excesivo no les viene bien.

colocar ropa de punto

  •  Guárdala en tu armario:

Por muy bonitas que queden las prendas de punto en tu armario colgadas en perchas, mantendrán su forma más tiempo si las doblas bien. Si no tienes espacio para colocarlas, cuélgalas dobladas en el espacio inferior de una percha de madera.

  • Póntela y disfrútala:

Y ya está, ya puedes ponerte tu jersey de punto favorito vez tras vez como si estuviera recién comprado. Limpito y suave.

¿Cuidáis vuestras prendas de punto?

¿Tenéis algún truquillo que queráis compartir?